viernes, 10 de noviembre de 2017

ORÁCULOS DE ALDEA

Preocupados por el futuro de su único hijo, acudieron al patriarca, hombre sabio y de predicciones acertadas. Tras observarlo detenidamente, el anciano sentenció: «el muchacho tiene madera». Y algo de razón debiera tener por cuanto que, cada vez que se rascaba la cabeza, restos de serrín quedaban entre sus uñas.


(Relato tercer clasificado en el concurso del blog 50 Palabras, del mes de Octubre).